mi estocolmo

desde que llegué a Estocolmo, son varias las personas que me han escrito preguntándome por recomendaciones de la ciudad. siempre me cuesta un poco contestar estos mensajes, hay tanto que me queda por conocer!

llevamos casi 6 meses aquí y me doy cuenta de que voy encontrando mis lugares, aquellos espacios que me transmiten más que el resto, que me parecen genuinos y que hacen que me sienta a gusto. algunos nos los recomendó Marta la primera vez que vinimos y otros los he ido conociendo a base de pasear la ciudad. en pocas semanas nos mudaremos de zona y, en cierto modo, estos lugares cambiarán o, por lo menos, se ampliarán. aunque me produce tristeza tener que dejar los espacios que he sentido más “míos” en este tiempo, también pienso que es una suerte poder conocer una nueva área a partir de ahora; es como si la ciudad me fuera abriendo sus puertas poquito a poco.

sin pretensiones de que esto sea una guía de la ciudad ni nada por el estilo, me apetecía compartir aquellos lugares a los que tengo un especial cariño:

 

cafeterías & restaurantes

+ hermans. un restaurante bufé vegetariano con unas vistas preciosas al agua y a los edificios coloridos del casco antiguo, y una comida casera, deliciosa y variada. es mi restaurante favorito.

+ fabrique. es una panadería que tiene varios establecimientos repartidos por la ciudad. hacen el pan con masa madre y está riquísimo. todos sus locales son bonitos y están cuidados, e incluyen unas mesitas para sentarse a tomar café acompañado de uno de sus dulces (tienen la fama de hacer el mejor kanelbullar -el tan típico rollo de canela- de la ciudad).

+ omayma. es una pequeña cafetería y restaurante, bonita y acogedora, aunque habitualmente llena. la comida es sencilla y rica, y tienen opciones para veganos y celíacos. casi todos sus dulces son saludables y veganos, y el personal es encantador.

+ kaferang. es una cafetería del centro, que queda en una calle peatonal y poco transitada. por las mañanas entre semana está muy tranquila y me gusta ir un día a la semana y pedirme un chai latte y trabajar desde ahí. tienen un surtido bastante amplio de dulces veganos y alternativas sin gluten (hay una en Osterlmalm y otra en Sodermalm).

+ fikabaren. una cafetería en sodermalm bonita, cuidada, de estilo nórdico y auténtica (al menos, es lo que me transmite a mí). han recibido varios premios por el café que hacen y a mí me gusta su chai latte, que es de los de infusión y no un jarabe preparado. no tienen internet, lo cual es poco habitual y, no sé por qué, me gusta que sea así. me queda un poco lejos de casa, pero de vez en cuando voy a leer y a escribir (me doy cuenta de que, sin internet a mano, las distracciones mientras trabajo son casi nulas). entre semana por las mañanas es una delicia.

+ moderna museet. el museo de arte moderno es bonito de pasear y su restaurante (bufé) está repleto de ventanales con unas vistas preciosas. me gusta comer ahí.

+ filmhuset. consciente de que tiene muy poco interés turístico, no podía no incluir la cafetería de la filmoteca, que es mi segunda casa y mi espacio de trabajo principal 🙂

 

tiendas

+ iris hantverk. mi favorita. una tienda de menaje y decoración, con una selección de marcas muy cuidada, pues todas son artesanas y respetuosas con el medio ambiente. me encanta entrar y perderme un buen rato entre sus estantes, es una delicia ver tantas cosas bien hechas juntas. ponen especial énfasis en los cepillos (los hay de todos los tamaños y para todos los usos), que están hechos por personas con discapacidad visual, y yo personalmente tengo una obsesión con ellos (me chiflan). en muchos sentidos, me recuerda a mi querida Casa González & González de Madrid. tienen una tienda pequeñita en Gamla Stan y otra mucho más grande en Norrmalm, el centro.

+ manos. el taller de una ceramista, Karin, es también tienda con una selección preciosa y delicada de productos artesanos (macetas, menaje, ilustraciones, fotografías, decoración…). para mí es muy inspiradora.

+ L:A Bruket. una marca de cosmética natural sueca, que tiene su propia tienda en sodermalm. yo la descubrí cuando estuve en Lisboa, gracias a Sanda, y me enamoró de inmediato. sus productos utilizan ingredientes naturales, ecológicos y veganos. cuidan mucho la composición, los aromas (aceites esenciales) y el packaging, y la tienda, aunque pequeñita, es una delicia.

+ pärlans. una tiendecita de caramelos toffee con un packaging súper bonito. todo en la tienda está muy cuidado y a mí me encanta entrar, siempre pienso que las tiendas deberían ser así, creo que la experiencia de compra sería increíble. los caramelos en concreto tienen muy buena fama; los hacen ahí mismo, se puede ver a través de un cristal.

+ papercut. es el paraíso para los amantes de las revistas en papel y del diseño gráfico. hay revistas de todos los lugares del mundo, desde las muy conocidas Kinfolk, Céreal, etc. a las que acaban de sacar su primer número. a mí me gusta pasearme por la tienda y descubrir el trabajo de personas que no conocía.

+ kreatima. dudaba si compartir esta tienda o no porque no creo que sea de interés general, pero lo cierto es que a mí me gusta mucho pasearme por ella y me sabía mal que no estuviera en el listado 🙂 es una tienda de todo lo relacionado con la pintura y el arte: pinceles de todos los grosores, papeles, pinturas de todo tipo, bolígrafos y rotuladores… el personal de la tienda sabe de lo que habla y se nota que le gusta y, personalmente, esto me encanta. otro aspecto que valoro mucho de ellos es que están sensibilizados con la sostenibilidad y se nota a la hora de los materiales que utilizan y las marcas con las que trabajan. a mí me gusta ver los pinceles, mirar los cuadernos para dibujar y pintar, y elegir entre todos las acuarelas posibles.

 

otros espacios

+ rosendals trädgard. este es para mí, con diferencia, el lugar más especial de toda la ciudad; el más especial que he conocido, en realidad. suena a exagerado, pero este espacio me llega al corazón cada vez que voy, me parece mágico. le dediqué un post entero en el blog de viajar inspira. se trata de un proyecto que aúna agricultura y alimentación desde una visión sostenible. en 5 invernaderos en medio de djurgarden, y rodeados de huertos, se encuentra una cafetería y restaurante de comida ecológica que se nutre de los huertos que cultivan, una panadería con dulces y pan que elaboran a diario en hornos de leña y una selección de productos artesanales y sostenibles (tés, mermeladas y chocolates, pero también cerámica, ilustraciones, utensilios de cocina…), y una tienda donde comprar flores, plantas, semillas y macetas y jarrones bonitos. es precioso. mis palabras no logran transmitir lo que es, pero merece muchísimo la pena.

+ djurgarden. por su proximidad con donde vivimos ahora, Djurgarden ha sido mi refugio cada vez que me he sentido abrumada por los cambios, cada vez que he necesitado apagar el ruido de mi alrededor o sudar todo el miedo corriendo. es un bosque precioso, lleno de rincones, en el que me he sentido sumamente acogida y protegida. cuando pienso en que ahora lo vamos a tener lejos, se me encoge el corazón. desde aquí he visto unas puestas de sol preciosas y he sentido mucha paz recorriendo sus caminos.

+ hötorgshallen. es un mercado de dos plantas, que tiene también puestos para comer. quizás porque la compra así me parece más cercana que en el supermercado o porque me recuerda a nuestras compras de los viernes en el mercado en Madrid, me gusta venir a comprar pescado, frutos secos, aceitunas… y unas “ensaimadas” riquísimas de espinacas y queso feta, que me recuerdan al verano que estuve de voluntaria en Bosnia. en la entrada, al aire libre, hay muchos puestecitos de flores frescas y me gusta comprar las flores para casa ahí.

+ fotografiska. el museo de la fotografía tiene siempre exposiciones interesantes. de los museos en los que hemos estado, es mi favorito. en el piso de arriba tienen una cafetería y restaurante con grandes ventanales muy agradable. no se puede acceder sin pagar la entrada al museo, así que merece la pena aprovechar la entrada para ir al café.

+ mirador Monteliusvägen. hay varios miradores bonitos en la ciudad y Marta recientemente me enseñó el de Skinnarviksberget, que es una preciosidad, pero, quizás porque es el primero en el que estuvimos, o porque cuando fuimos y vi la ciudad delante de nosotros me di cuenta realmente de que estábamos viviendo en Estocolmo, de que iba en serio, a este le tengo un cariño especial.

 

pd. después de visitar Estocolmo el invierno pasado, escribí un post con los lugares que más me habían gustado (algunos se mantienen :)) & mi guía particular de Lisboa

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