sobre el feminismo & “cómo ser mujer” de Caitlin Moran (recomendación)


feminismo - cómo ser mujer

el jueves pasado paré. y por la tarde me manifesté. he de decir que personalmente tenía muchas dudas sobre la huelga, me gustaba más la idea de salir todas y todos a la calle desde cualquier punto del país pero, aún así, paré. como compartí en mi instagram, lo hice porque creo firmemente en la fuerza de la suma de los pequeños gestos y en la capacidad que tenemos las personas unidas de transformar la realidad.

creo que una condición imprescindible para el cambio, la primera, es ser consciente de la realidad. sin consciencia el cambio no es siquiera una opción. ojalá la huelga del jueves y las multitudinarias manifestaciones que hubo en el país y en muchas ciudades del mundo sirvieran para despertar consciencias y activar cambios. yo creo que sí. no sé si sirvieron para que gobiernos, parlamentos y empresas revisen decretos, legislaciones y protocolos pero, si sirvieron para que una vecina, un compañero de trabajo, una amiga o el carnicero del barrio pararan y se cuestionaran cosas, me vale. por supuesto no es suficiente pero siempre he creído que los grandes cambios forman parte de procesos largos y que la transformación es más efectiva y profunda en el uno a uno cuando, quien la motiva, es alguien cercano a nosotros y a quien le damos legitimidad porque, para cambiar de verdad, uno tiene que creer realmente que el cambio es necesario.

estas Navidades leí a Caitlin Moran por primera vez. y me encantó. es ácida, directa, aguda, ingeniosa y no tiene pelos en la lengua, dice lo que piensa y lo suelta tal como lo piensa. y esta honestidad un poco bruta y bastante infrecuente es de agradecer. su definición del feminismo es simple, clara y brillante: el feminismo es la convicción de que las mujeres deben ser tan libres como los hombres, por muy chifladas, estúpidas, crédulas, mal vestidas, gordas, menguantes, vagas y engreídas que sean (p. 104, del libro Cómo ser mujer).

no cree en el hecho de que las mujeres, por ser mujeres, tengan que ser amables con todo el mundo, o ser más comprensivas entre ellas. como ella dice, si una persona es imbécil, es imbécil, con independencia de que a ella y a mí, en conciertos y fiestas, nos toque esperar o no en la cola más larga para entrar al baño (p. 101, del libro Cómo ser mujer).

no está a favor de las mujeres ni de los hombres, es partidaria de los más de 7000 millones de personas que habitamos el mundo, y esto me gusta. yo, porque nunca me había molestado en ahondar más en el tema, muchas veces había entendido el feminismo como “a favor de las mujeres”. y por supuesto que lo estoy, mucho, pero, qué pasa con los hombres? yo estoy a favor de las personas, independientemente de su género, de su origen, de su religión o de cualquier otra clasificación.

estoy a favor de la igualdad de oportunidades, de que todas las personas podamos ser libres, podamos ser quienes somos. y aquí las mujeres tenemos mucho más camino por recorrer. porque yo, como Moran, tampoco creo que el fundamento del machismo sea que los hombres están en contra de las mujeres. para mí es un tema de educación. y la mayoría de hombres que hoy en día gobiernan nuestros países y dirigen las grandes empresas han visto cómo sus madres eran tratadas como ciudadanas de segunda o cómo sus hermanas dejaban de trabajar en el momento en que encontraban marido (no por elección, si no porque era lo que se hacía, lo “normal”). estos hombres actúan en consecuencia con lo que han vivido, con lo que han visto y les han dicho; y lo que han vivido, visto y dicho es que hombres y mujeres no son iguales, no pueden sentir la igualdad internamente. por eso hay también tantísimas mujeres machistas.

lo bueno de esto para mí es que hay una solución y es una solución que empieza por uno mismo: por ser sinceras sobre quienes somos y por la educación.

decir en voz alta lo que piensas y lo que no te parece bien, también si estás con un grupo de amigos o de compañeros de trabajo y ves que (sin mala intención y de cachondeo, como muchas veces es el caso) están haciendo comentarios que no se harían a un hombre. no comprar zapatos de tacón altos porque es tendencia y porque a la modelo de la revista le quedan divinos si a ti te duelen y te hacen estar incómoda (he cometido este error más de 5 y 6 veces y solo a partir de los 28 entendí definitivamente que los tacones no eran para mí y que podía sentirme igual de guapa y especial en una boda llevando unas bailarinas). preguntarte es esto educado?, para identificar si se trata de un comportamiento machista y lo hacen también los hombres?, para reconocer las presiones que se ejercen sobre las mujeres simplemente por el hecho de serlo

hasta 1997 en Alemana era legal que un hombre pudiera violar a su mujer porque no se consideraba que tuviera identidad sexual propia. en Haití, hasta 2006. en Panamá, Kenia y Las Bahamas (entre otros), todavía lo es. esto nos choca y nos altera al 90% de la población mundial pero seguramente a la mayoría de nosotros no nos escandaliza (o no nos lo planteamos) que existan locales de striptease cuando, con el mismo ejemplo que pone Moran en su libro, si en lugar de un club de striptease, un hombre (blanco) abriera un negocio de limpieza que solamente contratara a limpiadores negros y estos se mostraran excesivamente intimidados con él, no tendríamos ninguna duda de que se trataría de un hombre racista.

en Cómo ser mujer, Caitlin Moran repasa los diferentes temas que atañen a las mujeres y cuestiona muchos de los comportamientos y actitudes ligados a ellos porque están teñidos de machismo. además de esa honestidad bruta que tiene, es cercana y amorosa, no va en contra de nadie ni el libro es una recopilación de insultos y quejas contra los hombres, al contrario. ella va “a favor de” y supongo que este es otro de los motivos por los que el libro me ha gustado y resonado conmigo; yo creo en sumar y aportar, no en crear más división y diferencia. simplificando mucho, es como si, con sus palabras, te quitara un velo finito y muchas veces imperceptible que tienes delante de los ojos, que la mayor parte del tiempo no te molesta pero que, al quitarlo, te das cuenta de que no estabas viendo bien. 

0 Comment

  • que hermoso post y buena recomendacion, estoy taaan de acuerdo! la idea es SUMAR en las diferencias y no crear mas divisiones, y sí todos gozar de los mismos derechos y libertades de poder ELEGIR. Me encantó! beoste
  • Guau tremendo post ...yo también me manifesté y fue impresionante ver cantidad de gente, eso indica que algo tiene que cambiar en muchos aspectos, totalmente de acuerdo con lo que dices y ratifica Almacén Feliz.
    Te voy a poner una reflexión que dijo una amiga de mi hija y me impacto y gusto tanto..tanto, que la comparto contigo y tu blog

    Estas equivocado le dije....no es la luna la que hace que a las mujeres nos baje la regla, es la fuerza de todas las mujeres del mundo, la que hace a la luna, menguar y crecer hasta luna llena, por eso sangramos ...por que cuesta trabajo hacer girar el universo.
  • Acabo de descubrirte gracias a Sara de Estudio Avellana y me han encantado los dos post que he leído. Estoy plenamente de acuerdo contigo en lo que dices sobre el feminismo.
  • Guau, he disfrutado leyendo. Creo que la mejor opción de hacer llegar algo que no se entiende bien, incluso a quienes no quieren ver, es con ejemplos ya probados. Por lo que cuentas, este libro tiene mucho de eso. Y los movimientos del día 8, también.
  • me alegro mucho de que te haya gustado, Vicky! :) y, efectivamente, lo que tú dices es lo mismo que creo yo :) un beso muy grande!
  • Leí esta misma reflexión en redes sociales el día 8 y me gustó, es una manera poética y bonita de verlo :)
    Un abrazo grande, Elena!
  • ay, cuánto me alegro de leer esto! bienvenida :) un abrazo!
  • totalmente, este libro está lleno de situaciones cotidianas, de ejemplos vividos, de anécdotas en las que todos nos podemos identificar y, como tú dices, esto hace que la gente vea y comprenda mejor; a mí me pareció un libro muy bueno para adentrarse en el feminismo :)

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