marruecos tiene magia

eso es lo que pensé yo nada más pisar el suelo de marrakech una vez salidos del aeropuerto. y es que es así, marruecos tiene magia, tiene un algo que lo hace tan especial que me emociono cada vez que piso esas tierras.

en el taxi camino al pequeño pero acogedor y sumamente bonito riad, en pleno centro de la medina, esa emoción recorriéndome el cuerpo; emoción genuina, casi infantil, al encontrarme en medio del más puro caos de circulación, donde coches, bicicletas, motos con hasta cuatro personas (y ninguna de ellas con casco, qué hay que decir) y coches de caballos se dan a la carrera sin orden ni concierto y, sin embargo, todos fluyen naturalmente, no hay frenazos ni accidentes. al llegar al riad, después de andar por callejuelas laberínticas y empezar a percibir los olores, los colores y su gente, dejamos la maleta en la pequeñita pero encantadora habitación, y salimos hacia la plaza Jamaa el Fna. estamos cansados y no nos apetece andar mucho, pero sí hay la necesidad de pisar esa plaza, epicentro de la ciudad y donde uno puede percibir mejor su esencia.

plaza Jamaa El Fna - Marrakech


plaza Jamaa El Fna - Marrakech


medina Marrakech


una cena sencilla pero bien placentera en la terraza del riad, oyendo los cánticos de la llamada a la oración y saboreando la perspectiva que nos da la vista desde el tejado concluye el día.


los tres últimos días antes de llegar aquí han sido duros. la vida a veces te pone en situaciones sin aviso previo y toca afrontarlas de la mejor manera posible. por eso esto sabe a bocanada de aire fresco y lo respiro y me empapo tanto como puedo.

al día siguiente, después de un breve paseo por la plaza de nuevo, esta vez prácticamente vacía y con los lugareños en pleno trajín de montar sus puestecitos, nos encontramos con el resto del grupo. en total somos 15, algunos nos conocemos de ocasiones anteriores y con otros nos vemos por primera vez. subimos al pequeño autobús dispuestos a disfrutar del paisaje que tendremos durante las próximas 4h mientras cruzamos el Atlas.

riad jnane el mogador - marrakech


plaza Jamaa El Fna - Marrakech

medina marrakech


medina marrakech


al llegar a aït ben haddou, la frase me viene a la cabeza de nuevo: marruecos tiene magia o, mejor dicho, marruecos es mágico. nos alojamos en un albergue familiar, de apenas 9 habitaciones, llevado por dos hermanos – Houcine y Hamid – y sus familias y me siento como en casa. 


los días transcurren a un ritmo diferente, como en ese espacio indefinido entre la vigilia y el sueño. no hay la prisa ni el estrés de Barcelona, estamos presentes en el aquí y ahora, y cada cosa que hacemos tiene un sabor distinto, es un pequeño placer que desmenuzamos y disfrutamos: levantarse pronto, subir a la terraza que hay en el tejado, sentarse en una silla, taparse con una manta y contemplar la increíble salida del sol; desayunar en esa misma terraza, con la calidez agradable del sol propia de las 9h de la mañana, con la kasbah de aït ben haddou todavía silenciosa y vacía por vista; correr por el desierto mientras va saliendo el sol y ver que lo único que hay a tu alrededor son kilómetros y kilómetros de arena dura; tomarse 1 y 2 y 3 tés morunos despacito, a sorbitos, parándote a saborear el dulce del azúcar junto con el toque que le da la hierbabuena; relamerse con tajines, cous cous, keftas, brochetas, sopas y ensaladas marroquíes caseras hechas con mucho mimo y amor por las mujeres de La Fibule; disfrutar de una rica sobremesa, endulzada por deliciosas rodajas de naranja con canela; cenar al aire libre con la luna llena más grande y más bonita que hayas visto nunca por compañía; levantar la vista y descubrir un cielo repleto de estrellas; acostarse con una sonrisa en la cara; encontrarse en paz, en harmonía; sentir profunda gratitud.

aït ben haddou

aït ben haddou

la fibule d'or - aït ben haddousalida del sol aït ben haddoulas 4h de autocar para volver a marrakech ayudan a procesar lo vivido en los últimos 5 días; un montón de emociones, sensaciones, imágenes y recuerdos van asentándose en el cuerpo. la entrada a la ciudad nos devuelve a la realidad. esa noche cenamos en la plaza, en grupo, intentando alargar un poquito más la magia de la última semana. a nuestro alrededor, el bullicio de la gente, los turistas, las luces, el movimiento… un espectáculo digno de ver. no me siento parte de ello pero sé que, poco a poco, voy volviendo a mí. 

8 Comments

  • Tengo muchísimas ganas de ir a Marruecos. Tengo ganas de sentir eso que cuentas, de oler, marruecos y de ver esos colores y probar esas ricas comidas... Espero no tardar más en descubrir la magia de Marruecos :))
  • es un país tan bonito y tan especial, no deja indiferente!! si tienes ocasión de ir, no lo dudes, y después cuenta qué te ha parecido! ;) 1beso! ***
  • Qué colores más bonitos!! Yo pensaba que sería todo color rojizo por la arena y el sol, pero ya veo que hay mucho más. Un país que anotaré por si decido ir en próximos viajes.
    Besetes:)
  • es un país súper bonito, Yolanda, yo lo recomiendo siempre que tengo ocasión! es la tercera vez que he ido y te aseguro que no será la última! ;) 1besito guapa! ***
  • Quines ganes d'anar al Marroc que m'han entrat!
    Maquíssim tot, les fotos i el text ;).
  • M'alegro que t'hagi agradat Àlex, gràcies! Així que puguis ves cap allà perquè estic segura que ho gaudiràs, però no a l'agost, eh? ;) 1petonet!
  • Qué viaje tan chulo! También está en mi lista de "lugares a los que ir antes de morir". Empiezo a pensar que voy a necesitar varias vidas... jejeje

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