sobre la ecología…

sobre la ecología - Tina Sosna

hace un par de semanas salí en la tele. en un programa cortito que se emite los sábados al mediodía, Hazte Eco, del grupo de Antena 3, en un reportaje sobre el zero waste, la filosofía de vida basada en la mínima generación de residuos. María, de El Hervidero de Ideas, iba a salir en él y me contactó para pedir si podía aparecer yo también en el programa ya que buscaban a un testimonio sensibilizado con la ecología y había visto en mis redes sociales que yo lo estoy.

mi primera respuesta fue que no. no, porque la idea de tener una cámara grabándome me producía una vergüenza y un vértigo increíbles, esto por una parte; pero no, sobre todo, porque no siento que sea el mejor ejemplo en este ámbito, tengo mucho por mejorar y estoy convencida de que hay muchísima gente que lo hace mejor que yo. pero, después de hablar con María y con Mª Jesús (la reportera) y con rícard y con mi madre y, sobre todo, conmigo misma, cambié de parecer. no soy la persona que menos residuos genera en el mundo, lo sé, pero sí soy alguien que en los últimos 5 años ha ido modificando progresivamente sus hábitos, logrando una evolución importante.

para mí se trata de la suma de pequeños gestos lo que acaba conduciendo a un gran cambiose trata, como siempre, del proceso. en casa de los padres de rícard y de mi madre se recicla desde hace mucho tiempo con lo que, cuando rícard y yo fuimos a vivir juntos, era lógico que mantuviéramos la costumbre de separar el vidrio, el cartón y el plástico, lo teníamos integrado. tuvimos la suerte de que justo enfrente de donde vivíamos había un punt verd o punto limpio de la ciudad y, gracias a él, empezamos a reciclar también el aceite y las cápsulas de café de la nespresso; a llevar los libros que ya habíamos leído y no volveríamos a leer para que otra persona los disfrutara (y los juegos de mesa); a dar la ropa, zapatos, bolsos y complementos en el contenedor de Roba Amiga, que gestiona la fundación Formació i Treball, para darle un nuevo uso; a llevar las pilas, los cables de aparatos electrónicos que ya no teníamos o no funcionaban…; empezamos a diferenciar, también, la basura orgánica de la inorgánica, y nos acostumbramos a llevar bolsas de tela cuando íbamos a comprar al súper.

cuando llegamos a Madrid continuamos con nuestros hábitos y fuimos incorporando progresivamente otros: cambiar las servilletas de papel por las de tela; hacer el 80% de nuestra compra con productos a granel; sustituir las pajitas de plástico desechables por unas de plástico reutilizables; llevar ahora ya siempre una bolsa de tela doblada en el bolso por si hacemos una compra de cualquier tipo (no solo comida: libros, ropa, complementos…)… 

en todo este tiempo y proceso me he dado cuenta de 2 cosas:

. de cuán importante es la facilidad de acceso para hacer el cambio: que haya contenedores de basura orgánica cada pocos metros (no poco más de 3 puntos en toda una ciudad tan grande como Madrid, como es el caso); que haya muchos comercios que vendan a granel; que haya muchos puntos limpios… porque la concienciación es importante (muchísimo) pero, si no se facilitan las herramientas, el cambio es mucho más complicado. nosotros tenemos la gran suerte, de nuevo, de vivir en una zona donde hay unos cuantos comercios de compra a granel y esto nos facilita la compra en el día a día porque si tuviera que cruzar la ciudad para comprar harina a granel o un detergente, sería más difícil

. y de cuán importante es, también, el proceso. yo no sería capaz de pasar de un día para otro de no reciclar nada a, de repente, separar toda la basura; o no creo que se me hubiera ocurrido pasearme con una bolsa de tela todo el día metida en el bolso si previamente no hubiera hecho otros cambios más pequeños

la filosofía zero waste me parece súper interesante y ojalá cada vez haya más personas que se sumen a ella pero, más que ponerle etiquetas a las cosas que, sin darnos cuenta, generan más exclusión que inclusión, para mí se trata de ir incorporando estos pequeños gestos en nuestra rutina, que no suponen ni un cambio drástico en nuestra vida (y sí lo suponen a la larga para nuestro planeta), ni una gran renuncia, porque son justamente estos los que generan un gran cambio, y sé que suena a eslogan publicitario, pero lo creo de corazón.

soy consciente de que todavía estoy lejos de conseguir el reto que se proponía el programa (no generar más de una bolsa de residuos al año) pero también sé que estoy mucho más cerca de ello que hace 3 años, 1, o 6 meses. para mí, esto es lo realmente grande e importante.

buena semana ***

pd. compartí el enlace del programa en mi página de Facebook y en mi instagram; por si no lo viste y te interesa, lo dejo también aquí: ver programa


{fotografía de cabecera de Tina Sosna}


2 Comments

  • Estoy totalmente de acuerdo contigo Anna. La suma de los pequeños gestos dan como resultado un gran cambio. Hace tiempo que sigo: las 3R: reducir, reciclar y reutilizar. La fruta y verdura a granel y ecológico, nada de bolsas y reciclar el máximo.
    Luchar por un mundo más verde es posible :)

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