un pequeño cuento sobre el amor de pareja

el amor de pareja

el día de nuestra boda quisimos que algunas personas importantes para nosotros hablaran en el momento de la ceremonia. por parte de rícard habló un amigo, un tío y sus hermanas. por mi parte, el mejor amigo de mi padre, mis tíos de Sevilla y mi hermano. rícard y yo también nos leímos los votos, un texto que habíamos hecho cada uno sobre nosotros y sobre el otro. 

mi madre concluyó la ceremonia con una reflexión personal sobre el amor y la pareja. me gustó mucho lo que dijo. habló de las diferencias entre hombres y mujeres, de la importancia de expresar lo que necesitamos y no esperar a que el otro lo adivine. habló de que el amor en pareja es una unión que se renueva día a día durante toda la vida; que nuestro amor se mide por nuestra capacidad de recorrer juntos el camino disfrutando a cada paso puesto que podemos decidir en cualquier momento seguir recorriéndolo por separado. y es justamente esta libertad para dejar de estar juntos lo que da tanto valor a que lo estemos. en sus palabras: y es saber que tienes la libertad de marcharte lo que le da el valor porque, aunque puedes marcharte, día a día eliges quedarte para caminar junto a mí.

ilustró sus palabras con un cuento precioso que yo había escuchado tiempo atrás, que retrata a la perfección lo que es, o debería ser, el amor en pareja. desde entonces he releído el cuento unas cuantas veces, encontrándole más sentido cada vez. hoy me ha apetecido compartirlo aquí, creo que merece mucho la pena. 

espero que te guste y que le encuentres tanto sentido como yo. buen fin de semana ***


Cuenta una vieja leyenda de los indios sioux que, una vez, hasta la tienda del viejo brujo de la tribu llegaron, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Alta, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu.

– Nos amamos -dijo el joven- y nos vamos a casar, pero nos queremos tanto que tenemos miedo de perdernos, así que queremos un conjuro, un hechizo, un talismán, algo que nos garantice que podremos estar juntos hasta el día de la muerte. ¿Hay algo que podamos hacer?

El viejo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados, tan anhelantes esperando sus palabras.

– Hay algo… -dijo después de una larga pausa- pero es una tarea muy difícil y sacrificada.

– No importa, lo que sea -contestaron ambos.

– Bien -dijo el brujo: Nube Alta, ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Tienes que escalarlo tú sola, sin más armas que una red y tus manos, y el tercer día después de la luna deberás traer con vida al halcón más hermoso y vigoroso del monte. ¿Comprendiste?

Y tú, Toro Bravo, -siguió el brujo- deberás escalar la montaña del trueno y, cuando llegues a la cima, atrapar solamente con tus manos y la ayuda de una red a la más bravía de todas las águilas, y traerla viva y sin heridas también el tercer día después de la luna llena.

Ambos se miraron con ternura y salieron a cumplir con la misión encomendada, ella hacia el norte y él, hacia el sur.

El día establecido, los dos jóvenes esperaban con las aves frente a la tienda del brujo.

El viejo les pidió que las sacaran de las bolsas con mucho cuidado. Eran ejemplares verdaderamente hermosos.

– ¿Volaban alto? -preguntó.

– Sin duda, tal como nos pediste -dijo el joven- ¿Y ahora? ¿Las mataremos y beberemos el honor en su sangre?

– No -contestó el viejo.

– ¿Las cocinaremos y comeremos el valor en su carne?

– No -repitió el viejo. Haced lo que os digo: tomad las aves y atadlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero. Cuando las hayáis anudado, soltadlas y que vuelen libres.

Los jóvenes hicieron lo que se les pedía y soltaron a las aves pero el águila y el halcón, aunque intentaban alzar el vuelo, solo conseguían revolcarse en el suelo. Y unos minutos más tarde, irritadas por la incapacidad, arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse.

– Este es el conjuro -dijo el viejo-, jamás olvidéis lo que habéis visto. Vosotros sois como un águila y un halcón. Si os atáis el uno al otro, aunque sea por amor, no solo viviréis arrastrándoos sino que, además, tarde o temprano empezaréis a lastimaros uno al otro. Si queréis que el amor entre vosotros perdure, volad juntos, pero jamás atados.

{fotografía de Rebeca von Rehn para The Pretty Blog}

10 Comments

  • Anónimo
    Buenos días,
    No conocía el cuento y me ha gustado mucho. Qué importante es, como todo en la vida sentirse libre y saber que estoy contigo porque lo elijo y es lo que quiero y tú igual. Eso es lo que da de verdad valor a la unión.
    Un abrazo enorme y feliz viernes!
  • Que preciosidad de cuento Anna. Creo que ese es uno de los secretos para que una relación perdure intacta, la libertad, pero por desgracia pocas parejas lo respetan. Es muy importante saber que no somos posesión de nadie y que la unión que nos une puede romperse en unos segundos. Ser consciente de esto nos mantiene alerta y hace que nos esforcemos cada día por conservarlo.
  • Anna....sin palabras y emocionada, así estoy, precioso cuento, con toda la verdad de una relación, simplemente se trata de eso vive y deja vivir y si es juntos con libertad, ya lo mas, un beso muy fuerte.
  • así es para mí también :) un abrazo igual para ti y buen fin de semana ***
  • yo también lo veo como tú Chejo y, aún así, está bien recordarlo de vez en cuando, saber que la relación no está garantizada y que hay que cuidarla para conservarla. un beso bonita ***
  • me alegro de que te haya gustado, Carol :) un beso
  • así es, Elena, me alegra que lo veamos igual :) un beso muy fuerte ***
  • Qué bella historia Anna,me ha gustado mucho.
    Gracias por compartirla , muchos besos...
  • sí? me alegro mucho, Débora :) gracias por comentar, un beso fuerte ***

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